El encierro no se hizo para mí, no se hizo para él.
Que hoy vuele a Miami donde una voz lo endulza y mata con su indiferencia; que vuele al Salvador donde se refugia en la paz de un alma plena y acogedora, que vuele a la Luna donde todo es nuevo y desconocido. ¡Pero que vuele!, que caiga, que se rompa en mil pedazos, que se vayan quedando fragmentos en el camino. Sabiendo que así sea sólo uno el que quede en el
Alma al final de los días, ese será suficiente para seguir latiendo más intensamente de lo que lo hacen muchos...
que hermoso fragmento sin duda al ser solo la expresion pura de un alma libre en pleno vuelo
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