Como niña chiquita, hoy me permitiste abrir un regalo que deseaba pero que no lo esperaba; mucho menos hoy. Fui quitando con gran emoción cada hoja de su envoltura, hasta quedar solo con una caja a medio abrir.
En ese momento hubiera querido como solía hacerlo años atrás, destrozar envolturas y empaques, y descubrir lo que ahí se guardaba; Tenerlo entre mis manos y sentirlo ya mío.
Pero no pasó. Tenía miedo que la caja fuera frágil y que sin quererlo, al romperla, pudiera dañar su interior o que al llegar a él, notara que lo que ahí se encontraba no era para mí.
Seguí disfrutando el momento, bebiendo cada instante y cada letra, me sumergí en millones de historias y en ninguna a la vez. Navegué y naufragué en frases que he dicho tantas veces, que por instantes olvidé que esas líneas no yo las había escrito y que de esas historias, no era yo la protagonista.
La Caja mágica se quedó ahí; ahora luce sola, fría e inerte, pero sobretodo luce triste sin mí, o talvez soy yo quien luce triste sin ella. Preferí dejarla, antes que la quitaras de mis manos, pues algo me dice que así llegaría a ser.
Ahora ya lejos de ti, siento miedo. Miedo de encontrar ahí, justo lo que me faltaba; aquella pieza perdida del tablero que antes sólo adornaba mi buró y que aunque lo deseara, no me permitía arriesgarme a jugar una partida más, de esas en las que tantas veces he perdido.
Hoy sin tener motivo, por primera vez me dolió la despedida. Por primera vez y sin entenderlo, la asumí con el placer que causa el conocimiento del vacío, aquella donde mi distancia sí será ausencia y tu silencio será mi olvido…
En ese momento hubiera querido como solía hacerlo años atrás, destrozar envolturas y empaques, y descubrir lo que ahí se guardaba; Tenerlo entre mis manos y sentirlo ya mío.
Pero no pasó. Tenía miedo que la caja fuera frágil y que sin quererlo, al romperla, pudiera dañar su interior o que al llegar a él, notara que lo que ahí se encontraba no era para mí.
Seguí disfrutando el momento, bebiendo cada instante y cada letra, me sumergí en millones de historias y en ninguna a la vez. Navegué y naufragué en frases que he dicho tantas veces, que por instantes olvidé que esas líneas no yo las había escrito y que de esas historias, no era yo la protagonista.
La Caja mágica se quedó ahí; ahora luce sola, fría e inerte, pero sobretodo luce triste sin mí, o talvez soy yo quien luce triste sin ella. Preferí dejarla, antes que la quitaras de mis manos, pues algo me dice que así llegaría a ser.
Ahora ya lejos de ti, siento miedo. Miedo de encontrar ahí, justo lo que me faltaba; aquella pieza perdida del tablero que antes sólo adornaba mi buró y que aunque lo deseara, no me permitía arriesgarme a jugar una partida más, de esas en las que tantas veces he perdido.
Hoy sin tener motivo, por primera vez me dolió la despedida. Por primera vez y sin entenderlo, la asumí con el placer que causa el conocimiento del vacío, aquella donde mi distancia sí será ausencia y tu silencio será mi olvido…
HOLA WENDY ESAS FOTOS ESTAN MUY HERMOSAS PONDRE UNA EN MI ESCRITORIO
ResponderEliminarHOLA WENDY REALMENMTE HERMOSA COMO SIEMPRE
ResponderEliminarHOLA WENDY ERES HERMOSA TODA TU
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